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PALMARÉS

EDUARDO CHOZAS

Montaba en bicicleta a los tres años de edad en el barrio de Orcasitas de Madrid, su primera competición fue a los 11 años en la localidad madrileña de Parla. Ha sido uno de los profesionales más jóvenes de la historia, como Miguel Indurain o Suso Blanco Villar. Con tan solo 19 años llegó al campo profesional en 1980 consiguiendo excelentes resultados ya en su primer año: segundo en la General de la Vuelta a Valencia, ganó una etapa de la Vuelta a Alemania ante el mismísimo Bernard Hinault y participó en el Campeonato del Mundo de Sallanches.

Ha participado en 27 grandes vueltas (VUELTA, GIRO Y TOUR) y en 6 Campeonatos del Mundo en sus 14 años como ciclista profesional.

En la VUELTA CICLISTA A ESPAÑA f ué 6º en 1983, en la Vuelta que ganó Bernard Hinault. Ha participado 14 veces , como Domingo Perurena y Federico Etxave. Iñigo Cuesta, todavía en activo, tiene el récord con 15 participaciones en 2008.

En el TOUR DE FRANCIA ha participado en 6 ocasiones y ha ganado 4 etapas de montaña. Tiene el privilegio de haber ha ganado la etapa con final más alto de la historia del Tour de Francia en el Col du Granon (Serre Chevalier) en 1986 con el equipo Teka con el final a 2.413 metros de altitud.

En el GIRO DE ITALIA ha participado en 7 ocasiones y ha vencido en 3 etapas, la primera con tan solo 23 años en 1983, Terni-Vasto: 269 km. media 44,950 km/h tras una escapada en los últimos 80 km, las dos últimas en los finales en alto del Vesuvio (Napolés) y en Sestriere

Victoria en el Giro de 1991 en Sestriere

Ha participado en un mismo año y acabado las tres grandes: VUELTA, GIRO, TOUR en 1990 y 1991. En el 90 consiguió ser 6º en el Tour y en el 91 realizó una gran regularidad en las tres:10º en la Vuelta a España, la 11º  en el Giro de Italia y 10º en el Tour de Francia.

Mí BIOGRAFÍA:

MI OTERO BLANCA

Yo no sé vosotros, me imagino que cada uno tendrá su historia, a mi me gustaba jugar con la bici, con los patines y como tercera opción con un balón de fútbol. Mi historia es la de un niño, el hijo de unos fruteros de Orcasitas (Barrio de Usera en Madrid) que a los 3 años aprendí a montar en una bici GAC de ruedas blancas gordas, además, andaba con los patines por la acera de la frutería atropellando a las clientas de mis padres. Me gustaba correr mucho con los patines, hacía series de velocidad por la acera, de vez en cuando, pillaba alguna piedra, se me paraba el patín en seco, me daba buenos porrazos, siempre andaba con las rodillas llenas de costras entre los patines y la bici. Al fútbol también jugaba con mis amigos pero me divertía más la bici.

Lo de ir con la lengua fuera me gustaba, en el colegio cuando corríamos a pie siempre era el primero. A los 10 años empezamos a echar carreras entre la cuadrilla de amigos que básicamente éramos 4: Elías, sus padres tenían una mercería, Paquito, sus padres regentaban el Bar Vizcaíno, el Kiki, un vecino del bloque de viviendas de encima de los comercios y yo, el hijo de Eduardo el frutero. El caso es que solo teníamos una bici grande, una Orbea de paseo de esas con frenos de varillas, una reliquia, os estoy hablado del año 1971. Por turnos, cada uno daba la vuelta a la manzana simulando una contrarreloj individual, era 1 km aproximadamente, mientras otro tomaba el tiempo y el otro se ponía en un cruce para avisar de los coches que pudiesen venir que en aquella época eran escasos.

Pepe el carnicero, viendo mi hiperactividad deportiva convenció a mi padre para que le dejase llevarme a una carrera federada, él había sido ciclista, compitió en amateur en la época de Rogelio Hernández, el que fuera presidente de la Federación Madrileña de Ciclismo más de 20 años, después su hijo, Santos Hernández corrió conmigo en la ONCE. También convenció a mi padre para que me comprase una bici, me compro un trozo de hierro en el Rastro de Madrid que me estaba tan grande que tenía que bajar el sillín hasta el tope con el cuadro.

El carnicero amigo de mis padres, empezó a entrenarme, me dejó su bici que era la leche, no pesaba nada y tenía tubulares, me llevó a la Casa de Campo donde empecé a dar vueltas al Lago como loco, le preguntaba cada vuelta: ¿valgo para ciclista? “Si, si que vales”, me contestaba. Otro día me dijo: “voy a Leganés a por carne, tira delante con la bici que yo voy detrás con el coche. Aquel día empecé a conocer mi entorno, era una aventura, tuve que subir la cuesta de Carabanchel y a la vuelta, de Leganés a Carabanchel, la de Cocherones que estaba empedrada y me pareció un infierno.

La última prueba consistió en ir hasta el Cerro de los Ángeles, subirlo y volver, está a unos 10 km del barrio, ese día me acompañó en bici un chico que tenía 18 años, era el dependiente de Pepe el carnicero, Pepe como siempre iba detrás de nosotros con su SEAT 1.500 ranchera. Cuando llegamos a la base de la cuesta y empezamos a subir, me pareció estar subiendo el mítico Tourmalet, que solo conocía de oídas, lo había escuchado en la radio cuando narraban las aventuras de Ocaña, Fuente y Merckx en el Tour de Francia. El Cerro de los Ángeles tiene 1 km escaso, me pareció un eterno era la cuesta más dura que había subido nunca, peor le fue al dependiente que tuvo que echar pié a tierra.

Ya no hubo más pruebas, había una carrera para infantiles en Parla (Madrid) y allí que nos presentamos: Pepe el carnicero, yo y el SEAT 1.500 ranchera. Con el Libro de Familia hicimos la inscripción, todavía no tenía licencia. Nunca se me olvidará aquel día, en la salida estaba al borde de un ataque de los nervios, éramos 15 niños de 11 y 12 años, dispuestos a batirnos en un duelo deportivo, el circuito era de 1 km en una avenida de 500 metros con dos ruedas a cada extremo donde realizábamos el giro de 180º, creo que la carrera fue de 4 km, acabé el 4º por poco no entré en el podium. Después de mi resultado y las presiones de Pepe, mi padre me tuvo que comprar una bici para competir. Fuimos a la tienda de Otero que aún continúa en el mismo lugar, en la Calle Segovia, justo debajo del Viaducto, en el corazón del Madrid de los Austrias. Era preciosa, un cuadro de tubería de acero ligero Columbus, sin racores, blanco, hecho a mano por Don Enrique Otero, el grupo era Campagnolo y los tubulares Clement Criterium de color rojo. Con todo aquello ya no había ningún otro deporte que pudiese igualar al ciclismo, aquel día nació el ciclista que había en mí.

Eduardo Chozas, 1971 con mí Otero blanca en mí segunda carrera en San Blas (Madrid)

Eduardo Chozas, 1971 con mí Otero blanca en mí segunda carrera en San Blas (Madrid)

INICIOS

Comencé a montar en bicicleta a los 3 años (1963) con una Mobylette GAC de ruedas pequeñas, gordas y blancas. En el barrio de Orcasitas, ahora pertenece a Usera, antes a Villaverde. Mis padres tenían una frutería en el Poblado Dirigido de Orcasitas (la zona más cercana a la carretera de Toledo) Montaba en bici y patinaba en la acera atropellando a la clientela de mis padres.

La primera vez que competí fue a los 11 años, como ya os he contado, en una carrera que organizaba en Parla la Peña Ciclista Laudelino Hernández. Me llevó mi gran amigo y padre deportivo: Pepe, José Martínez Paredes, que era el carnicero del barrio y amigo de la familia, él había sido ciclista amateur en la época de Julio Jiménez. Mi bici era un trozo de hierro que mi padre me había comprado en el rastro y tenía el sillín pegado al cuadro porque si no no llegaba a los pedales.

Después de la moral que cogí en mi debut, entre Pepe y yo convencimos a mi padre para que me comprase una bicicleta mejor, a mi medida. Pepe era el experto ya que había competido, nos llevó a la calle Segovia a la tienda y fábrica de bicicletas Otero. Allí Fernando, me tomó las medidas y encargamos una bicicleta con el cuadro de acero sin racores muy ligero, con el grupo Campagnolo, el mejor. Las ruedas eran Campagnolo con el buje de carrete alto y los tubulares eran Clement Criterium de color rojo. ¡Que bonita era mi Otero blanca con los tubulares rojos! Esta bicicleta me la hizo, artesanalmente, Don Enrique Otero padre, su hijo ha sido un gran empresario y entusiasta del ciclismo: Enrique Otero (hijo) que después apoyó a la Selección Española de Ciclismo y al equipo profesional de la ONCE.

 El siguiente paso fue empezar a aprender y entrar en un equipo de ciclismo, después de correr en Parla. Mi manager, Pepe el carnicero, me llevó a la tienda de bicicletas de Laudelino Hernández donde estaba la sede de su Peña, en la calle Halcón, al lado de la calle de La Oca en el barrio de Carabanchel. Allí aprendí lo más importante para ser ciclista: a reparar mi bici, a coser tubulares, técnica, estrategia, … las tardes la tienda de Laudelino era el lugar de reunión, nos conocimos jóvenes con la misma ilusión, de aquella época alguno de ellos han sido de mis mejores amigos. La verdad es que era una verdadera escuela de ciclismo. En la Peña había equipos de juveniles y de aficionados (sub-23), yo como era infantil corría por libre y me llevaba mi padre a las carreras con el furgón de la fruta, donde íbamos muchos chicos de la zona, hasta 15 hemos llegado a ir en aquel furgón azul de la marca Avia, sentados en la parte de atrás en los cajones vacíos de la fruta y las bicicletas colocadas de lado a lado, manillar contra sillín.

Cuando alcancé la categoría juvenil y me incorporé al equipo de la peña que patrocinaba curiosamente Mobylette GAC, lo que es la vida mi primera bici, de niño, era de su marca.

Juvenil B: 16 años (1976) equipo Mobytette GAC,

El MOBYLETTE GAC fue mi equipo, esta categoría era como la actual Cadete

Eduardo Chozas, 1977 Equipo juvenil Mobylette GAC (16-17 años)

Eduardo Chozas, 1977 Equipo juvenil Mobylette GAC (16-17 años)

A LOS 17 AÑOS

Laudelino Hernández no pudo seguir con el equipo de juveniles el segundo año y me incorporó al equipo amateur SUPER SER, al cumplir los 18 años. En la etapa de 2º año de juvenil gané muchas competiciones y fui dos veces Campeón de Castilla la Nueva, entonces no existían las comunidades autónomas.Conseguí un récord, en 1978 fui Campeón de España de Contrarreloj por Regiones y corrí 4 campeonatos de España, fue mi último año de juvenil, corrí los cuatro Campeonatos de España de carretera: dos de juvenil: el de fondo en línea, fui 3º, y el de Contra Reloj por Regiones, fuimos los 5º. A continuación, en julio, pasé a aficionados al cumplir los 18, y me seleccionó Garrido para correr el Campeonato de España contrarreloj por regiones, antes corrí también el de Fondo en Línea, hice el 12º, y ganamos el de Contra Reloj por Regiones: con 18 años recién cumplidos, el año que hubiese terminado de juvenil, fui Campeón de España en Contra Reloj (Sub. 23-Elite) por Equipos Regionales con Faustino Ruperez, Eugenio Herranz (el “Belguita”) y Francisco Jiménez (que ya no nos acompaña) un gran amigo del que aprendí muchas cosas de preparación.

17 años en 1977. Foto en una carrera de Juveniles, soy el segundo de la fila, Guillermo de la Peña en cabeza del grupo, posteriormente seríamos compañeros de equipo en El Zor de profesionales, detrás Ignacio Castellano “Monini” y más atrás Isidro Altamirano que después fue mecánico en el equipo Zor durante más de una década.

A LOS 18 AÑOS

JUVENIL-A y AFICIONADO de 2ª

Corrí en amateur antes que la mayoría de mis compañeros, al pasarme de categoría sin esperar a finalizar el año, justo cuando cumplí los 18 años, en julio de 1978, lo que me permitió correr 4 campeonatos de España ese año, dos de juvenil: el de contrarreloj por regiones y el de línea. Y dos respectivos de amateur, ahora no se puede hacer.

SUPER SER (1978) fue mi equipo durante el final del año que dirigía mi mentor Laudelino Hernández, me llevó a la Vuelta a Irlanda donde corría Sean Kelly y Robert Millar entre otros , allí gané una etapa.

Recién cumplidos fui Campeón de España de Contra Reloj por Regiones en San Fernando de Henares, en un circuito de 24 km al que se daban 4 vueltas, completando 96 km. El famoso circuito del Cristo Rivas: San Fernando, Cristo Rivas, Coslada y San Fernando.

A LOS 19 AÑOS

AMATEUR (en la actualidad Sub. 23)

En 1979 fui Medalla de Plata en Contra Reloj por Naciones de los Juegos del Mediterráneo celebrados en Split, entonces era la antigua Yugoslavia. Fue un recorrido llano de 100 km nos ganó Italia y quedamos por delante de la selección Francesa, los cuatro que corrimos fuimos: Hacha, Jesús Guzmán, Antonio Coll y yo (Eduardo Chozas)

En 1979 fue mi año natural de amateur, desaparecido el Súper Ser, me fui al MOLINER VERECO.

En el Moliner Vereco coincidimos una generación muy importante para la historia de nuestro ciclismo: Pedro Delgado, Ángel Camarillo, Jesús Rodríguez Magro, Guillermo de la Peña, Ángel Ocaña Pérez, Tomás de la Fuente, José Antonio Cabrero, Carlos Machín, …., todos llegamos a ser profesionales. El director de este equipazo, que lo ganaba todo, fue Tomás Nistal. Javier Minguez lo había sido hasta el año anterior, en 1979 debutó en el profesionalismo con el FOSFORERA VERECO, siendo nuestro equipo amateur el filial de donde se nutriría posteriormente de corredores jóvenes.

Eduardo Chozas, 1979 Equipo amateur Moliner Vereco (18 años)

Eduardo Chozas, 1979 Equipo amateur Moliner Vereco (18 años)

1980 fue el año de mi paso a PROFESIONAL

1980, fue mi primer año de profesional, Javier Minguez me incorporó al primer equipo. Me vio en algunas carreras de amateur y me dio la oportunidad de pasar tan joven, él descubrió que había algo en mí. Siempre le estaré agradecido porque era una mala época y no tenía muy claro seguir en el ciclismo mucho tiempo en plan amateur, tenía pensado hacer otras cosas que merodeaban en mí mente como era estudiar Farmacia en la Universidad y ayudar a mis padres en el negocio familiar que les iba muy bien. Me daba de plazo uno o dos años como ciclista profesional, a ver qué pasaba.

Debuté en la Vuelta a Mallorca, allí corrí con ciclista como Roger De Vlaeming que había ganado un montón de clásicas y era uno de mis ídolos.

Con 19 años y 5 meses debuté como profesional en la Vuelta a Mallorca, después en mi segunda competición fue la Vuelta a Valencia, fui 2º  en la general y posteriormente participé, todavía con 19 años, en la Vuelta a España. Ese año fue tremendo para lo joven que era, gané una etapa de la Vuelta a Alemania corriendo con la Selección Española que dirigía Ramón Mendiburu y participé en el Campeonato del Mundo de Ruta celebrado en Sallanches, el más duro de la historia, ganó Bernard Hinault, solo acabaron 12 corredores, Juan Fernández fue medalla de bronce.

Mi primer gran éxto fue en la Vuelta a Valencia que fue mi segunda competición, sorprendí a propios y a extraños quedando segundo en la general tras el Campeón del Mundo de Ciclo Cross, y gran ciclista también de carretera, el alemán Klaus Peter Thaler que corría en el equipo Teka.

Pero lo gordo estaba por llegar, Javier Minguez me seleccionó para el equipo de la Vuelta a España, con 19 años trabajé para el vencedor Faustino Ruperez “tirando del carro más de 15 días, el trabajo duro desde la salida lo hacíamos dos ciclistas, Ladrón de Guevara y yo, hasta que no podíamos seguir con los primeros, la media diaria era de tirar del carro unos 150 km desde la salida. acabé La Vuelta como un fideo, mi madre cuando me vio casi se puso a llorar.

Correr la Vuelta, trabajando desde la salida, me hizo aprender el oficio de ciclista profesional, realicé un Máster intensivo de 22 días, Javier Minguez lo primero que me enseñó es que para ser ciclista primero hay que ser compañero y trabajar para el líder hasta no poder más, y bien que lo hice y lo aprendí, además de hacerme duro y resistente, yo creo que aquella vuelta comenzó a forjar en mí organismo una gran resistencia por lo que siempre he asimilado muy bien las grandes vueltas por etapas: Giro, Tour y Vuelta.

La foto de la etapa de San Rafael de los Ángeles (Segovia) Mi padre Eduardo Chozas Goyanes, mi tío Paco Chozas, yo, Carlos el hijo de Pepe el carnicero, mi primo Paquito Chozas y Pedro Muñoz.

Al final de La Vuelta, en la etapa de los puertos de Madrid con salida en Segovia (Navafría, Canencia, Morcuera, Cotos, Alto del León) y final en Los Ángeles de San Rafael, Ruperez estuvo en las cuerdas en La Morcuera, al final superamos la prueba y pudo ganar la Vuelta. La etapa fue bestial, a buen seguro que este ha sido el día en que peor he acabado una carrera en toda mi vida deportiva, no podía subir las escaleras del hotel sin agarrarme y tirar con los brazos.

Este ha sido el día que más he sufrido encima de una bicicleta.

Mi gran experiencia de La Vuelta a España de 1980 fue aprender a trabajar y a sufrir.

Contunuará ir a CURRÍCULUM

Eduardo Chozas, 1980 Equipo Zor-Vereco (19 años) Vuelta a España 1980 tras acabar en los Ángeles de San Rafael con Mi padre, mi tío, mis primos y Pedro Muñoz

Eduardo Chozas, 1980 Equipo Zor-Vereco (19 años) Vuelta a España 1980 tras acabar en los Ángeles de San Rafael con Mi padre, mi tío, mis primos y Pedro Muñoz


One Response to PALMARÉS

  1. santiago ortiz Aguilar

    hola

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